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martes, 9 de julio de 2019

El vídeo del Tour de las islas Daphne.

Antes de proseguir con más lugares interesantísimos de los que descubrimos en las Islas Galápagos, usamos este post para enlazar las imágenes en vídeo que capté en Daphne Mayor y en la playa de  Bahía Borrero, que colgamos en nuestro Canal Youtube de Viajeros Chicharreros.
Que lo disfruten.

domingo, 23 de junio de 2019

Tour de las islas Daphne | Isla de Santa Cruz.

Daphne Mayor y Daphne Menor desde Bahía Borrero.

El primero de los tours que hice para explorar las islas (en este caso islotes) cercanos a la Isla de Santa Cruz, fue a las Islas Daphne.

Partiendo en taxi a las 8:00 de la mañana desde la oficina de Paddy, llegamos hasta el otro lado de la isla después de unos 45 minutos de la carretera que atraviesa el centro de la isla y que llega hasta el Canal de Itabaca.

Allí tomamos el típico barco que realizan los tours y junto al joven guía Alex, el capitán y un marinero, y zarpamos en dirección a estas pequeñas islas.

Mis compañeros de excursión eran cuatro personas de nacionalidad china, un hombre y tres mujeres, todos entrados ya en años.

Ninguno de ellos habla una palabra de español o inglés, y se intentaban comunicar a través de su teléfono móvil usando una aplicación traductora, pero estaba muy perdidos, tanto que pensaban que estaban realizando el tour de la Isla de Santa Fe.

Durante la travesía en barco que duró aproximadamente media hora, el viento me arrancó la gorra de la cabeza y me la lanzó al mar. El capitán del barco tuvo la gentileza de parar y dar media vuelta para ir a buscarla. Me tuve que lanzar al agua en alta mar ante las risitas de mis compañeros chinos pero la pudimos recuperar.

Llegamos a Daphne Mayor, que en realidad es únicamente un cráter volcánico cuyo cono emerge del mar elevándose unos 120 metros sobre el nivel del mismo al norte de Santa Cruz y justo al oeste del aeropuerto de la isla de Baltra

Aquí anida un gran número de aves, fragatas, piqueros de nazca, pelícanos y una subespecie de pinzón de las Galápagos.

Esta excursión consta únicamente en un avistamiento de todas estas especies de aves desde el barco, que navega muy cercano a la orilla de manera muy lenta para poder observar bien, pero sin desembarcar, ya que únicamente esto está permitido en esta isla con permiso de fines científicos.
 
Entre Daphne Mayor y Daphne Menor, emergen sobre el nivel del mar unas cuantas rocas que sirven como lugar de descanso de algunas aves grandes. Allí hicimos una parada para un snorquelear un rato.

Nada más tirarnos al agua descubrimos a un grupo de tiburones tintorera, pero a parte de ellos, no vimos ninguna especie más. Es curioso como somos los seres humanos, a estas alturas de viaje, nadar junto a estos tiburones ya no sorprende demasiado.

Sólo una de las chinas se atrevió a lanzarse al agua, pero fue más un incordio para mi y para el guía Alex que otra cosa. Como no sabía nadar, vestida ridículamente con un traje de neopreno unas cuantas tallas más grande que la que llevaba, usó un flotador de los de rescate del barco para intentar ver algo con su máscara, pero nos tuvo un rato pendientes de que no se fuera a soltar y se nos fuese a ahogar. Por suerte cogió miedo y volvió en poco a tiempo al barco.

Al terminar el snorquel, el marinero sacó un par de cañas de pescar y lanzó las curricas al agua y dimos otra vuelta alrededor de Daphne Mayor, pues este es de los tours que se denominan de "pesca vivencial", que no es sino para que el turista vea como pica algún pez, que luego los marineros se lo llevan a casa para su consumo personal. En unos pocos minutos pescaron un joven ejemplar de Guajo.

De allí, la siguiente parada fue en la Bahía Borrero, en el norte de la isla de Santa Cruz.

Almorzamos en el barco un arroz coloreado de amarillo, mientras observábamos desde la pequeña cubierta a unas tortugas nadar cerca de la orilla de la playa pero que desaparecieron cuando nos metimos en el agua.

Tuvimos tiempo de nadar un rato y pasear por la preciosa playa de arena blanca en la que atracamos. Alli el reclamo animal que me tuvo ocupado con la cámara un buen rato, fueron los Cangrejos Fantasma de color rojo, que se alimentaban junto a la orilla dejando un rastro inconfundible de bolitas de arena y que corrían despavoridos a esconderse en sus agujeros excavados cada vez que yo sobrepasaba la distancia de seguridad que me permitían.

El tour de las Islas Daphne puede que no sea de los mejores que se pueden hacer desde Santa Cruz, pero es de los más baratos y para mi fue una buena primera toma de contacto con los alrededores de esta isla. Además, como retornamos temprano, fue uno de los días en los que me dio tiempo de visitar unos cuantos lugares y hacer cosas en Puerto Ayora.

Otra de las anécdotas de aquel tour, fue que al volver en el taxi desde el Canal, el chófer nos pidió permiso para parar un ratito en su rancho y dar de comer a sus gallinas, y cuando nos salimos de la carretera asfaltada para tomar la pista de tierra que conducía a su rancho, fue de lo más gracioso ver cómo los galápagos gigantes como pastaban tranquilamente junto a las vacas de los lugareños.


lunes, 20 de mayo de 2019

Islas Galápagos | Santa Cruz, en pleno corazón de las islas encantadas.


Antes de continuar nuestro recorrido por las islas Galápagos, resumimos mi paso por la Isla de Santa Cruz, en este cortito vídeo en el que filmé alguno de los puntos más interesantes que visité. Puerto Ayora, con sus interesantísimo mercado o la lonja de pescado, la espectacular playa de Tortuga Bay, las Grietas, etc...

miércoles, 8 de mayo de 2019

Los Gemelos y Tortuga Bay | Isla de Santa Cruz


Para acceder al Canal de Itabaca, lugar de partida de prácticamente todos los tours que parten desde la isla de Santa Cruz, o para ir al aeropuerto, que se encuentra en la cercana Isla de Baltra, hay que cruzar el interior de la isla desde Puerto Ayora.
En la única carretera principal, que cruza justo por el medio de Santa Cruz, a medio camino se encuentra uno de los puntos considerados de interés en esta isla, Los Gemelos.

Los Gemelos son dos hundimientos de cráteres que no fueron formados exactamente por las antiguas erupciones volcánicas, sino por el resultado del lento hundimiento del material de la superficie de cámaras subterráneas.
Salvo la explicación geológica de la zona y que es el único lugar de la isla donde se encuentra el bosque de escalesia, donde dicen que se puede ver con facilidad el ave más bonita de las partes altas de las islas, el pájaro brujo, y unos cuantos senderos que los rodean, no parecen tener mayor interés.
Panorama de uno de los Gemelos.
En una de las múltiples exploraciones que realicé a las islas cercanas partiendo del Canal de Itabaca, a la vuelta en dirección a Puerto Ayora, pedí al conductor del coche que parase unos minutos en el aparcamiento para que los ocupantes pudiésemos verlos, cosa a la que accedió muy amablemente, con la consiguiente alegría de los demás.
En aquel taxi veníamos unos cuantos turistas que volvíamos de la isla de Bartolomé y el hecho que yo hubiese comprometido al conductor para hacer aquella parada, provocó un incidente con uno de los pasajeros.
Un delgaducho señor de nacionalidad alemana, de unos sesenta años de edad, que, seguramente por no entender el idioma castellano con el que yo me entendía, pensó que era obligación del conductor parar donde a él le apeteciese  y montó varios alborotos con muy malas formas empeñado en que el parase cada vez que nos tropezábamos con alguno de los galápagos gigantes que deambulan a los márgenes de la carretera, para él fotografiarlos. En una de estas, el conductor paró el vehículo enfadadísmo, y a este señor no se le ocurrió otra cosa que bajarse con formas muy groseras y dar un tremendo portazo para irse caminando en busca de su objetivo mientras los demás deberíamos esperarlo. El conductor, de no ser por mi mediación, a punto estuvo de bajarse del vehículo con la intención de agredir a semejante individuo. Yo lo tranquilicé y lo invité a reanudar la marcha dejándolo allí, comprometiéndome a interceder por él contando lo que estaba haciendo este tiparraco si tenía algún problema por él...allí se quedó.
Tortuga Bay al atardecer.
Otro de los lugares que más se mencionan como de obligada visita si estas en Puerto Ayora es la Playa de la Tortuga, Tortuga Bay para los yanquees, que son la mayoría de los turistas que visitan estas increíbles islas Galápagos.

Las arenas blancas y la belleza de Tortuga Bay dan la sensación de estar en el Caribe, salvo por las frías aguas de las Galápagos.

Para llegar hasta esta idílica playa hay que recorrer un sendero de unos 2,5 kilómetros, que yo me los hice a toda velocidad dos veces, porque me acercaba hasta allí al volver de las excursiones a otras islas, y la primera vez que fui, los guardas me echaron al poco de llegar, pues esta playa tiene un riguroso horario de visita, a las 18:00 todo el mundo tiene que estar de vuelta al sendero de camino a Puerto Ayora.

Durante el trayecto para llegar hasta la playa, sólo se puede observar un monótono paisaje compuesto por la vegetación típica de las islas en la que predomina la Octopuntia, la especie reinante de cactus en las Galápagos. Salvo por el canto de algún cucube que amenice la caminata o algún pinzón, prepárate para aburrirte durante aproximadamente una hora.

Tortuga Bay es muy popular entre los turistas que llegan aquí con ganas de descansar, tumbarse y tomar sol, pero también lo es entre los que quieren hacer surf ya que aquí hay fuertes corrientes y un oleaje a tener en cuenta a la hora de bañarse.

Ya en la playa, la blanca y finísima arena dan para realizar una agradable caminata hasta llegar a  Playa Mansa, una pintoresca laguna de manglares, donde se pueden divisar pelícanos pardos y garzas azules.

En las dunas de alrededor de esta laguna desovan las tortugas, por lo que es frecuente encontrar algunos pasos cortado para respetar los nidos.

Al caminar por la Playa de la Tortuga, a última hora, cuando ya casi no queda nadie en la playa, es fácil ver a las sempiternas iguanas marinas, zapayas, algún flamenco, incluso la aleta de algún tiburón que merodea cercano a la orilla de la playa. Un auténtico paraíso.